Todos en nuestro marcador del tiempo vamos sumando años.

Un año más donde nos caemos, nos levantamos, nos volvemos a caer y así… no sé cuántas veces. Pero lo importante no son las caídas, si no el poder levantarse de ellas.

Mi balance del año…no lo sé, quizás debe de pasar otro año más para poder evaluar y mirarlo bien desde la distancia. Muchas son las cosas que se clavan en el corazón, a veces, muchos desgarros y con ellos mucho dolor.

Y por eso sé, que si somos capaz de sentir el dolor, es porque también somos capaces de sentir amor. Porque el dolor no es más que el amor herido.

LA VIDA NO SE CONCIBE SIN LOS DEMÁS

Porque todo es parte de un todo y nada ni nadie, puede vivir sin la conexión y la contribución de los demás. No existe la independencia, porque todos dependemos de todos. Todos…somos dependientes.

Pero sí, existe nuestra voluntad y esa no le pertenece a nadie.

Sí, nos hemos caído y nos hemos levantado y así sucesivamente, pero este no es el resumen de un año, si no el de toda una vida.
Pero demos las gracias a la vida, por ser tan afortunados.

¿Cómo podríamos levantarnos, si no hay caída?

NO IMPORTA LAS VECES QUE TE CAIGAS,
LO IMPORTANTE SON LAS QUE TE LEVANTES.

Siempre hay una mano amiga, que te ayudará a dar el impulso.

Pero el salto siempre tendrás que darlo tú.

No podrás valorar la alegría, si nunca miraste en tu espejo, la tristeza.
No podrás valorar el amor, si no has sido amigo/a del desamor.
Para que te levantes, es necesario primero haberte caído.

Y en tu marcador del TIEMPO, lo más importante es eso…que sigas marcando…

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